PROYECTO DE IMPLEMENTACIÓN DE ENERGÍA GEOTÉRMICA EN LA ESCUELA DE CARABINEROS DE LA PROVINCIA DE VELEZ SANTANDER

Introducción
En el contexto actual de crisis ambiental, donde el calentamiento global y el agotamiento de los recursos energéticos fósiles se convierten en amenazas crecientes, las universidades tienen la responsabilidad de ser líderes en la transformación hacia modelos sostenibles de consumo energético. Como señala Sachs (2015), el desarrollo sostenible implica equilibrar las necesidades humanas con la capacidad de la Tierra para regenerar sus recursos. En ese sentido, las instituciones de educación superior no solo deben formar profesionales, sino también ciudadanos éticamente responsables frente al planeta.
La energía geotérmica representa una de las alternativas más limpias y constantes para producir calor y electricidad a partir del calor interno de la Tierra. Esta fuente, al no depender de factores climáticos como la radiación solar o el viento, se presenta como una opción viable y estable para reducir el consumo eléctrico tradicional en la ESVEL, ubicada en una zona campestre donde el suelo, la humedad y las condiciones térmicas son favorables para sistemas geotérmicos de baja entalpía.
El presente proyecto busca analizar cómo la energía geotérmica puede implementarse en el campus para mejorar la eficiencia energética, disminuir costos operativos y fortalecer la conciencia ecológica de la ESVEL, siempre bajo una visión ética, social y sostenible.
Objetivos Objetivo general
– Evaluar la factibilidad técnica, ambiental, social y ética de la implementación de un sistema de energía geotérmica en la ESVEL.
Objetivos específicos
– Explicar el funcionamiento y los principios físicos de la energía geotérmica.
– Identificar sus ventajas y desventajas en comparación con otras fuentes renovables.
– Proponer equipos y marcas adecuadas para la instalación de un sistema geotérmico en el campus.
– Analizar los beneficios económicos, ecológicos y educativos de su implementación.
– Promover una conciencia ética frente al consumo energético responsable y la protección del ecosistema.
Justificación
El consumo energético de las instituciones educativas ha aumentado de manera considerable en los últimos años, principalmente debido al uso de equipos electrónicos, sistemas de refrigeración, laboratorios y alumbrado. De acuerdo con la Agencia Internacional de Energía (IEA, 2022), los edificios representan cerca del 30 % del consumo global de energía y un 27 % de las emisiones de dióxido de carbono. Ante esta situación, es urgente buscar alternativas que reduzcan la dependencia de combustibles fósiles y favorezcan la transición hacia fuentes limpias.
La ESVEL por su carácter campestre, dispone de amplias zonas verdes y suelos con estabilidad térmica, lo que lo convierte en un entorno ideal para la instalación de bombas de calor geotérmicas. Estas pueden aprovechar la temperatura constante del subsuelo para climatizar aulas, oficinas, laboratorios y áreas deportivas, disminuyendo el uso de energía eléctrica convencional.
Además de los beneficios técnicos, la implementación de este sistema responde a una necesidad ética y educativa. Como afirma Cortina (2011), la ética de la sostenibilidad exige una “responsabilidad compartida hacia las generaciones futuras”. De esta manera, el uso de energía geotérmica no solo impacta en la infraestructura, sino también en la formación de una conciencia ambiental entre los estudiantes, docentes y personal administrativo.
Autores
– Armstead, H. C. H. (1983): pionero en estudios sobre geotermia, definió los sistemas geotérmicos como una interacción entre calor, roca y fluido, estableciendo la base conceptual de su aprovechamiento energético.
– Dickson, M. H. & Fanelli, M. (2013): investigadores del Programa de Energía Geotérmica de las Naciones Unidas, autores del manual Geothermal Energy: Utilization and Technology.
– Lund, J. W. (2021): experto en aplicaciones de baja entalpía, quien plantea que la geotermia puede ser aplicada eficazmente en edificios educativos y residenciales.
– Sachs, J. D. (2015): economista ambiental que promueve los Objetivos de Desarrollo Sostenible como marco ético de la acción humana.
– Cortina, A. (2011): filósofa española, referente en ética aplicada y responsabilidad ecológica.
Marco Teórico
Concepto de energía geotérmica
Según Dickson y Fanelli (2013), la energía geotérmica se define como el aprovechamiento del calor natural de la Tierra, que proviene del núcleo y se almacena en rocas, vapor o aguas subterráneas. Este calor puede utilizarse para generar electricidad, calentar edificios o climatizar espacios, mediante sistemas que transfieren la energía térmica del subsuelo a la superficie.
Lund (2021) explica que existen tres niveles de aplicación: – Alta entalpía: para la generación eléctrica mediante vapor natural. – Media entalpía: para procesos industriales y calefacción de edificios. – Baja entalpía: para climatización mediante bombas de calor geotérmicas, ideal para entornos urbanos y universitarios.
Funcionamiento de un sistema geotérmico
Armstead (1983) señala que los sistemas de baja entalpía operan mediante un circuito cerrado de tuberías enterradas a unos 100 metros de profundidad, por donde circula un fluido térmico (generalmente agua o una mezcla anticongelante). Este fluido absorbe el calor del subsuelo y lo transfiere, mediante una bomba de calor geotérmica, a un sistema de climatización en la superficie.
Durante el verano, el proceso se invierte, extrayendo el calor del edificio y liberándolo al subsuelo, lo que permite también refrigerar los espacios sin necesidad de aire acondicionado convencional.
Ventajas y desventajas de la energía geotérmica
La energía geotérmica se ha consolidado como una de las fuentes renovables más prometedoras debido a su capacidad para generar electricidad y calor de manera sostenible.
Entre sus principales ventajas se destaca su bajo impacto ambiental. Según la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA, 2021), la geotermia produce menos del 5 % de las emisiones que genera una planta de carbón al producir la misma cantidad de energía, lo que la convierte en una opción limpia y respetuosa con el medio ambiente.
Otra ventaja importante es su estabilidad, ya que, a diferencia de la energía solar o eólica, la geotermia no depende de las condiciones climáticas para funcionar. Esto garantiza un suministro constante y predecible de energía durante todo el año. Además, presenta un ahorro económico a largo plazo, pues, aunque la inversión inicial puede ser considerablemente alta, los costos de operación y mantenimiento son bajos, lo que permite recuperar la inversión con el tiempo.
La durabilidad de los sistemas geotérmicos también es un factor destacable. Cuando están bien diseñados y se les realiza el mantenimiento adecuado, pueden operar entre 25 y 50 años de manera eficiente. Finalmente, la energía geotérmica ofrece una gran oportunidad educativa y científica, ya que su implementación permite el desarrollo de proyectos de investigación y formación en sostenibilidad, fortaleciendo el vínculo entre la ciencia, la tecnología y la educación ambiental.
Sin embargo, también existen desventajas que deben considerarse. En primer lugar, los costos iniciales elevados representan una de las principales limitaciones, pues la perforación y la instalación de sistemas subterráneos requieren una inversión significativa.
A ello se suma la limitación geológica, ya que no todos los terrenos poseen las condiciones adecuadas de humedad y temperatura para aprovechar eficientemente el calor del subsuelo.
Además, el mantenimiento de este tipo de instalaciones requiere personal especializado, por lo que es necesario contar con profesionales capacitados en el área geotérmica y en tecnologías energéticas. Finalmente, aunque su impacto ambiental general es bajo, existe un riesgo localizado: si las perforaciones se realizan de forma inadecuada, podrían afectar el subsuelo o las aguas subterráneas, generando alteraciones en el ecosistema local.
Aplicación práctica en la ESVEL
La ESVEL por su naturaleza campestre, ofrece condiciones idóneas para la instalación de un sistema geotérmico de baja entalpía destinado a la climatización y calentamiento de agua en espacios como aulas, laboratorios y zonas deportivas.
Propuesta técnica: – Sistema cerrado vertical de intercambiadores de calor instalados a 100 metros de profundidad. – Bomba de calor geotérmica conectada al sistema de climatización central de los edificios. – Tanques térmicos para almacenamiento de agua caliente en los gimnasios y duchas.
Equipos recomendados: – Bombas de calor geotérmicas WaterFurnace (EE. UU.) – Modelo 7 Series (alta eficiencia y bajo ruido). – Intercambiadores de calor GeoCool (Canadá) – diseñados para suelos húmedos y climas templados. – Sistema de control SmartEnergy Hoval (Suiza) – optimiza el flujo de energía según la demanda térmica. – Tuberías Geothermal Pipe HDPE – resistentes a la corrosión y adecuadas para sistemas subterráneos.
Estas marcas son reconocidas por su eficiencia energética, durabilidad y compatibilidad con terrenos como los del campus. Según Lund (2021), este tipo de equipos pueden reducir hasta un 70 % el consumo de electricidad destinado a climatización, representando un ahorro económico anual significativo.
Ejercicio práctico y justificación social
Si el campus destina un presupuesto anual aproximado de 120 millones de pesos a consumo eléctrico (hipotético), la instalación de un sistema geotérmico podría reducir ese gasto a unos 60 millones, lo que representaría un ahorro del 50 % en electricidad.
Además, este sistema permitiría disminuir las emisiones de CO₂ en unas 40 toneladas anuales, contribuyendo directamente al ODS 13 (Acción por el clima) y al ODS 7 (Energía asequible y no contaminante).
Desde el punto de vista ético, la comunidad universitaria estaría dando un ejemplo concreto de coherencia entre los valores institucionales y la acción ambiental. Como señala Cortina (2011), “no se puede hablar de ética sin hablar del cuidado del mundo que compartimos”.
Implementar energía geotérmica no solo es una acción técnica, sino también un gesto de compromiso con la vida y con el entorno natural del campus.
Conclusiones
La energía geotérmica constituye una alternativa viable y coherente con los principios de sostenibilidad, eficiencia y ética ambiental. Su implementación en el Campus San Alberto Magno permitiría reducir significativamente los costos energéticos, disminuir las emisiones contaminantes y consolidar una cultura universitaria comprometida con la ecología integral.
Además, este tipo de proyectos favorece la investigación interdisciplinaria, involucrando a estudiantes de ingeniería, arquitectura, ciencias ambientales y educación física en el análisis de impacto energético. La geotermia, más que una tecnología, se convierte en un proyecto pedagógico ético y social, capaz de transformar hábitos y de inspirar nuevas prácticas responsables dentro y fuera del campus.
En síntesis, adoptar la energía geotérmica en la Universidad Santo Tomás no solo implica un avance tecnológico, sino también un compromiso moral con la creación y con las generaciones futuras, reafirmando su misión humanista de formar líderes con conciencia ambiental.
Referencias
– Armstead, H. C. H. (1983). Geothermal Energy: Its Past, Present and Future Contributions to the Energy Needs of Man. E. & F. N. Spon.
– Cortina, A. (2011). Ética de la razón cordial: Educar en la ciudadanía en el siglo XXI. Ediciones Nobel.
– Dickson, M. H., & Fanelli, M. (2013). Geothermal Energy: Utilization and Technology. Earthscan Publications.
– International Energy Agency (IEA). (2022). World Energy Outlook 2022. OECD/IEA.
– International Renewable Energy Agency (IRENA). (2021). Geothermal Power: Technology Brief. Abu Dhabi.
– Lund, J. W. (2021). Direct Utilization of Geothermal Energy 2020 Worldwide Review.
Geothermics, 90, 101971.
– Sachs, J. D. (2015). The Age of Sustainable Development. Columbia University Press.